Debo admitirlo, no seré imparcial, una de las cosas de las que mas me enorgullezco es de mi libre albedrío y una de las consecuencias de este es poder elegir descartar opciones, Ciro Galvez es probablemente la primera a descartar.
Conocí a Galvez el 98, cuando el estaba preparándose para las elecciones presidenciales, cuando alguien, allegado tanto a mi como a él, gestionó una cita entre ambos, El tema seria la probable edición de un libro que me habían hecho llegar en machote, la idea era emplearme como editor oculto, hacer un trabajo de reescritura de algunas secciones, un trabajo pre prensa y prensa. Yo había hecho un presupuesto que incluía contratar a un corrector de estilo, para que pula el trabajo de reescritura que tenia que darle al libro, (no imaginan la abyecta porquería que tenia entre manos) el presupuesto lo había hecho respetando los estandares del mercado, un poco por debajo por la consideración al amigo común, pero no mucho, por que era un trabajo enorme el que tenia que hacer y por que en fin, no me daba la gana.
La semana previa a la cita, me pase leyendo y haciendo notas del primer capitulo, el libro no solo estaba mal escrito, habían errores y desinformaciones que me hicieron pasar de la hilaridad a la vergüenza ajena en pocos párrafos. Solo el capitulo introductorio era un concierto de errores históricos (llegaba a afirmar que la superioridad técnica de los romanos se debió a que toda Europa era plana y que no representaba problemas de transporte. Una búsqueda en cualquier enciclopedia podía sacarlo de ese error) pero destruiría todos el tinglado ideológico de su libro.
Escribí dos informes, el primero era la opción profesional, le recomendaba los pasos técnicos para publicar el libro de manera profesional, respetando el presupuesto que había formulado antes. El segundo me excusaba de realizar el trabajo, por cuestiones de disponibilidad etc.
La idea era entregar el informe que mejor se ajustara a mi estado de animo ese día, es decir mi bolsillo quería exprimir al tío, mi poca decencia remanente quería mandarlo a la mierda por payaso, faltoso y arrogante.
Cuando llegó el día de la reunión había decidido cobrarle al tío el estándar del mercado, total el no sacaría nunca mas de 1% y nadie se acordaría de él el próximo año. Llegué me sople una reunión donde una gran cantidad de absolutos perdedores se dedicaban a lamerle, públicamente las pelotas a Gálvez, en determinado momento un antiguo militante de izquierda unida - ex diputado, él - tomo la palabra, obviare lo que dijo, pero casi lloro de pena, por eso la izquierda esta mal en este país. En determinado momento tomo la palabra un motivador que comenzó mencionando que no había leído el libro y termino inflamando a la masa diciendo que en el libro de Galvez había leído el inicio de un nuevo Perú.
y después hubo un himno…. demasiado para mí
Me reuní con el y tuve una larga conversa con él. Saqué en claro varias cosas, la primera es que el tipo en cuestión era un alucinado total, la segunda que el creía que su libro merecía el booker prize y que no tenia errores de ningún tipo, que las cuestiones técnicas que yo le mencionaba, no le interesaban al pueblo y que alguna vez le metería algo de mano para extenderlo. Esa actitud me pareció una falta de respeto. Cuando le mencione las imprecisiones históricas del capitulo introductorio y que probablemente el resto del libro las tenga, me respondió que tales imprecisiones no existían. Que yo estaba confundido, ante esta respuesta tenia dos opciones, responderle feo o callarme, opte por lo segundo, total el seguiría siendo un intrascendente y perdiendo plata en ese tema,
Salí de ahí molesto, en principio por que me sople la reunión del esos tipos, segundo por que tuve que oír su himno (incluso intentaron venderme un cassette del mismo a veinte soles) sino por que tuve que hablar con él.
Hoy Renacimiento Andino se manda, tercamente, a las presidenciales y en su lista al congreso estan sujetos como Melcochita y Tongo, si tenemos suerte, no llegaran al 4% y no alcanzaran a tener ni una representación en el congreso y además perderán su inscripción en el JNE.
Yo respeto el derecho de cualquiera a postular a la presidencia, pero también asumo que la vida política nacional necesita un poco de respeto por el electorado nacional. La sola existencia de candidatos como Galvez y Arrunategui es un insulto a la inteligencia de los electores.
Que cosas nos esperarán cuando salgan las listas parlamentarias.