El ojo seguirá llorando

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El ojo que llora es una escultura que conmemora la memoria de las víctimas del proceso de guerra interna que sufrió el Perú desde los años ochenta.

Durante mucho tiempo muchas voces se alzaron en contra de este monumento, afirmando que glorificaba la memoria de los terroristas caídos. Nada mas errado. Durante el proceso de violencia desatada en el país ambas partes, tanto el estado como el terrorismo victimizaron a civiles a lo largo del país. El terrorismo fue tan culpable de esas muertes como lo fue el ejercito y es a la memoria de esas víctimas que se erige el monumento. El estudio de las circunstancias del conflicto y de las victimas fue realizado por la Comisión de la Verdad y es de libre disponibilidad.

Hace unas horas, un grupo de desadaptados – presumiblemente vinculados al fujimorismo – entraron violentamente al monumento con combas y pintura naranja y realizaron una serie de destrozos.

Ignoro si el monumento será restaurado, pero si tengo claro – vivo en Jesús María a unas calles del monumento – que a Ocrospoma – alcalde del distrito – el monumento le resulta incomodo, quiza este sea el detalle que le permita reforzar su ya explicito deseo de demolerlo.

Es triste comprobar que el Perú aun se esfuerza en cerrar los ojos.

Comentarios

  1. He publicado los ultimos dos comentarios, que evidentemente no comparto a nivel alguno, por un tema de democracia básica y respeto a la diferencia.
    Ese respeto que no tuvo el sujeto al que seguramente adoran y del que reciben ordenes.
    Sin embargo, tengo claro que este espacio es mio y como tal yo decido quien puede y no comentar. Por lo tanto, para evitar hacer higado con un tema sobre el que soy especialmente sensible y evitar responderle mal a alguien que probablemente no lo merezca cierro este post a comentarios.

  2. El ojo que llora no es mas que una falta de respeto a todos los peruanos, que sufrieron que murieron que dieron su vida para liberarnos para rescatarnos de las garras del terror que nos tenian sometidos durante dos decadas, y vienen que quieren con ese monumento a querer ignorar ese esfuerso y ponerlos como victimas a esos terroristas y conmemorarlos poniendolos monumentos asiendolos heroes hay victimas inosentes no lo niego pero victimos que con su muerte si dio fin a las desgrasias a los sufrimienos por que una paz sin guerra no hay paz y luchemos juntos para erradicar para sienpre ese munumento ese ojo que llora la destrucion es la meta pero ignorarlo es mas que destruirlo.

  3. Es inadmisible y de ninguna manera es ético, suponer y siquiera el poder pensar que las piedras con los nombres de senderistas, que fueron criminales y asesinos de la población civil, tengan que estar al lado de las víctimas de la violencia, es decir de campesinos pobres así como de otros miembros de la sociedad civil, muertos, asesinados y torturados cruelmente por las fuerzas diabólicas de Sendero Luminoso.
    Es insultante y denigrante para la dignidad humana de las miles de victimas del terror, ocasionado y originado por Sendero, el hecho que tengan que compartir simbólicamente el mismo lecho de piedras con sus vicitmas, a quienes mataron, aesinaron, liquidaron y pulverizaron, cuando estaban en vida.
    Comparto el mismo sentimiento de rechazo que manifiestan los miembros integrantes de la Asociación de Familiares Víctimas del Terrorismo (AFAVIT); así como de las personas que perdieron a sus familares, cuyos seresqueridos eran miembros integrantes de nuestra gloriosas fuerzas militares y policiales.
    Con ellos sí comparto, el sentimiento de pena, dolor y tristeza tanto con los miembros de la AFAVIT, como con los familiares de nuestros policías y miliatares muertos en combate, por defender y luchar a favor de nuestros derechos y de nuestra libertad, cosaque los senderistas0 querían limitar, una vez llegados a Palacio de Gobierno, pero gracias a Dios, que el pueblo, el Estado de lamano de quien lo representaba en esos momentos, y ante por el esfuerzo de sos nobles soldadoses que pudimos ganar la guerra a las fuerzas del mal de Sendero Luminoso como del MRTA.
    SIN EMBARGO NO COMPARTO ESE MISMO SENTIMIENTO CON LOS FAMILIARES DELOS TERRORISTAS MUERTOS, PORQUE ELLOS DE UNA MANERA U OTRA FUERON LOS CAUSANTES QUE SUS HIJOS, HERMANOS, ENTRE OTROS, SE DESCARRIARAN POR EL MAL CAMINO, YA QUE DE NO HABERSELOS PERMITIDO Y DE CORREGIRLOS A TIEMPO OTRO HUBIERA SIDO EL PROCEDER DE ESOS CRIMINALES TERRORISTAS.

  4. Sectores que parece no entienden la necesidad de resanar la heridas que dejo la guerra han efectuado ese destrozo sin nombre.

    La comisión de la verdad, el ojo que llora son parte del esfuerzo nacional para superar el resentimiento, el odio, las injusticias, la discriminación y tantas taras que provocaron esos años terribles.

    Los antisociales que destruyeron el monumento han querido expresar sus odios sin sentido, sus miedos atávicos y su falta de identificación con TODO el Perú.

    A pesar de incidentes como este, nadie logrará parar al Perú.

    Paciente por que es eterno.

  5. […] En vista de las molestias que causaba ya el monumento, es poco probable que el alcalde Ocrospoma quiera ahora reconstruirlo. Al margen de ello, diversas instituciones e individuos coinciden en reafirmarse en que el ojo seguirá llorando. […]

  6. Algo se tiene que hacer, quise ir a tomar fotos hoy del estado del monumento y la verdad me intimidé. Me dio pena acercarme a ver el destrozo, tengo amigos que fueron víctimas del terrorismo y siempre me pareció que ese ojo simbolizaba esa herida abierta.

    Ya se ha dicho que ese monumento es mas que un ojo, un índice que apunta. Pues parece que los asesinos están entre nosotros.

  7. Lo ocurrido con El Ojo que Llora no sólo es una pena, sino motivo de vergüenza compartida. “Alguien” decidió arbitrariamente que la memoria y el recuerdo de nuestros caídos era una trivialidad, que podía golpearse con combas y pintarse de naranja.

    Coincido contigo, C, en que dudo que Ocrospoma reconstruya el monumento que ya molestias le venía causando. Allí no encontraremos respuestas. Pero mientras tanto, ¿nosotros qué? ¿Cómo manifestar nuestra pena y nuestra vergüenza, cerrar filas no sólo en torno al símbolo, sino en torno a la memoria?

    Quizás si hacemos cola con cepillos de dientes y jabón, podemos limpiar la piedra, y si es necesario luego limpiarla de nuevo, o no sé…