Una de mis pelas favoritas de ciencia ficción es Ultimatum a la Tierra, la versión clásica de Robert Wise, la que vi en tele una vez cuando era niño y desde entonces me marcó.
Klaatu barada nikto se convirtio en un mantra para mi, la frase capaz de calmar la furia del robot Gort, capaz de devolver la vida a un exánime Klaatu, capaz de disipar la amenaza de destrucción pendiente sobre la tierra. Klaatu barada nikto estaba escrito en una pared de mi dormitorio cuando tenia nueve, lo vi alguna vez escrito sobre un muro en el Underground londinense, lo vi en stickers, camisetas, cuadernos y tatuado – lo juro – en la cadera de una friki con la que ligué alguna vez en una convención de cómic en L’Hospitalet. Para muchos la frase mas importante dicha por un alien en el cine.
Justo ahora está por estrenarse, aquicito nomás, a quincena de diciembre, dentro de una campaña de difusión mas bien discreta un remake de es clásico absoluto – y soy capaz de retar a duelo a quien diga que Wise no filmó uno con esta película - y Klaatu es Neo, a Gort no asoma aun demasiado, pero podría jurar que será CGI y estoy seguro que ese clásico maravilloso que vi en infancia, será mancillado y sodomizado salvajemente por Derrickson – que amenaza hacer lo mismo con el Paraiso Perdido, de Milton – en aras de un cine de entretenimiento puro y palomitero
Que tampoco esta mal.

