El domingo me la pasé con un amigo haciendo unas fotos en un terreno que tiene fuera de Lima. Improvisamos un estudio – llevé mis luces, conseguir energía eléctrica y un estabilizador costó lo suyo – y nos dimos con que todo lo que teniamos planificado se fue al tacho. La modelo nos plantó, fuimos atacados por un enjambre de zancudos y cuando logramos librarnos de ellos una cantidad indeterminada (pero abrumadora) de moscas tomó la posta.
Realmente un domingo encantador, perdidos en medio del lugar con mayor población de insectos voladores por centimetro cubico de aire desde las chancherias clandestinas o un campo de batalla de la primera cruzada, un día de verano, con las cámaras y demás equipos y sin a quien fotografiar.
El asunto es que – gracias a que la zona no esta deshabitada – conseguimos a quien fotografiar, Aquí unas muestras. More »

