Archive for the ‘Cine’ Category
diciembre 31st, 2011

Soy un fan recalcitrante de los cómics, lo cual significa – entre otras cosas – que estoy bastante familiarizado con el personaje de Hergé. Pero también significa que tengo cierto temor ante cualquier adaptación al cine de algún personaje querido, pues el riesgo de producir un mamotreto en color es terrible, ante la necesidad de recuperar la inversión en efectos especiales y repartos estelares. Es tal vez por esto que recibí con cierto recelo la noticia que Spielberg – ese mismo que filmó la muy fallida cuarta parte de Indiana Jones pero tambien las monumentales tres películas previas- estaba en la tarea de filmar a un personaje que estaba marcadamente emparentado con el arqueólogo que le robó la novia a David Summers.
La trama de la película es – spoilers fuera – de una precisión de relojería, al mismo tiempo que cuenta el primer encuentro de Haddock con Tintin nos presenta a algunos otros personajes sin condescendencia, sin presuponer que el espectador los ignora por completo – un buen ejemplo está presente cuando Sakharine pregunta al vendedor del parque por el joven que acaba de comprar una maqueta y recibe un “es Tintin, todos lo conocen” como un primer guiño al espectador ante un personaje que es conocido y amado en Europa pero injustamente desconocido en otras partes del mundo.
¿Es este tratamiento convincente? Lo es totalmente, tener en cuenta que dentro del proyecto no solamente está uno de los directores más solventes de la historia del cine de aventuras también Steve Moffat, famoso por Doctor Who, Sherlock, Jeckyl y algunas joyitas más.
En realidad si habían preocupaciones estaban más cercanas a la técnica de captura de movimiento que a aspectos meramente creativos y se nota que desde la muy creepy Expreso Polar la técnica ha avanzado muchísimo, al punto que se siente natural y no molesta en absoluto, quizá este sea el camino para alargar la vida de sagas como Indiana Jones ahora que Harrison Ford está más cerca de un geriátrico que de salir de aventuras. Quizá haya llegado a un punto de convergencia entre las técnicas que proponen Spielberg y Cameron y el futuro del cine de acción esté en usar a los actores como base y dejar que lo digital cargue con el peso de todo lo demás.
Pero volviendo a Tintin, estamos ante una adaptación de los volúmenes 11 y 12 de las aventuras del periodista belga; el Secreto del Unicornio y el Tesoro de Rackham el Rojo. La película introduce algunos elementos de otros volúmenes y prescinde de otros con cierta libertad y mucho criterio. Detalles como el tono general, más cercano a la película de aventuras clásica, se advierten con gratitud.
No es una película perfecta, dista de serlo, pero es una adaptación inteligente y más que digna para un personaje dificil por parte de un equipo creativo que se ha acercado al material con mucho cariño y respeto – cosa que también está presente en otra película de estreno reciente; Los Muppets – y muchas veces esos elementos bastan para lograr algo interesante, súmales mucho talento y un buen material de donde partir y tendrás algo que se parece mucho a esta visión de Tintin.
julio 13th, 2010

Aunque vi la película el momento del estreno, demoré esta reseña deliberadamente para evitar spoilear la peli a quienes no la hubieran visto aun. Actualmente eso ya no me importa
Toy Story (1995) pasó a la historia por muchas cosas, en principio por haber creado un mercado nuevo, pero también por contar una historia estupenda, valiéndose de personajes que todos pudiéramos reconocer y querer. Unos años después tuvo una secuela; Toy Story 2 (1999) que a mi modo de ver supera la película en más de un sentido.
Si bien la primera película era innovadora en la medida que presentaba a dos juguetes compitiendo por el afecto de un niño y del mismo modo mostraba la incredulidad ante la condición de juguete de uno de ellos y la segunda mostraba la búsqueda del sentido del juguete (dicotomía juguete coleccionable/juguete de uso cotidiano) también se nos vendía la evolución de los intereses del niño, desde el nuevo juguete a un perro y en esta última entrega, a la adolescencia y la partida a la universidad. Read the rest of this entry »
junio 27th, 2010

El primero de enero se despidió David Tennant y con él se fue Russell T. Davies.
El primero había construido un Doctor con mayúsculas, un tipo enérgico, vibrante, cálido y entrañable. Para muchos el mejor doctor desde Tom Baker.
El segundo había logrado regresar al personaje al estatus de serie exitosa y de paso había dejado algunos episodios estupendos y construido algunos personajes inolvidables.
Pero, afrontémoslo, Davies tenía vacíos importantes como arquitecto de una serie con una mitología tan extensa como la del Doctor. Sin embargo a su favor contaba con algunos actores notables, con algunos guionistas realmente afilados y con la pasión de un protagonista enamorado de su personaje.
Poco más podía pedirse.
Entonces Davies lió sus bártulos y se fue. En su lugar nos dejó al responsable de los mejores episodios de esta etapa de la serie y un fan de toda la vida de la serie. De todas las elecciones posibles, Moffat no solo era la más inteligente, también era la mejor.
El primero de Enero, mientras llorábamos la emotiva partida de Tennant nos obligamos a levantar la ceja mientras un jubiloso Matt Davies gritaba Gerónimo, al mismo tiempo que se precipitaba a la tierra con el Tardis en llamas consumido por la regeneración.
Toda una declaración de principios, Este doctor no iba a tener tiempo para la lástima ni la nostalgia: iba a correr, gritar y salvar al universo mientras lo pasaba a lo grande.
Y si, cuando el Doctor Who de Moffat comenzó las cosas cambiaron de una manera que es difícil no notar. El lenguaje visual de la serie cambió drásticamente. Mientras la fotografía de Davies era más bien televisiva la de Moffat estaba más cercana al cine británico clásico, lleno de grandes aperturas focales. Otros detalles estaba en el enfoque de la serie, más cercano al espíritu de la serie original, más aventurera, menos ciencia ficción y más cuento de hadas.
Moffat había plantado su bandera en una serie que poco a poco iba sembrando pistas para el final, donde Smith (un doctor con algo de Holmes, algo de Indiana y mucho de Spock) iba a caer en la trampa final y donde iba a empeñar su existencia misma para salvar el universo una vez más.
El final de la primera temporada de Moffat y Smith es la pieza final de un largo rompecabezas construido desde el primer episodio. Evitando los spoilers debo adelantar que es el final de temporada narrativamente más arriesgado de la serie desde su retorno. Moffat es más guionista que Davies. Eso está claro y si bien no escapa de esos deux et machina que salvan la situación a los que era tan afecto su predecesor los utiliza con más propiedad evitando la perdida de la tensión dramática. Aunque más de un fan de Volver al Futuro podría discutir los saltos temporales anidados y las paradojas ignoradas… bueno… a Moffat le interesa más el aspecto de cuento de hadas.
Detalles a tener en cuenta para la siguiente temporada:
- Silence will fall (la tenebrosa voz dentro del Tardis)
- ¿Quien hace estallar el Tardis?
- ¿Qué cosa oculta River Song?
- El reboot del universo ¿mantiene los acontecimientos de la Time War?
- Amy seguirá sin conocer los acontecimientos de ¿The End of Time?
- Con un universo rebooteado, como quedan los acontecimientos de los últimos años?
Imagino que el buen Moffat nos dará respuestas la próxima temporada y seguramente muchas más preguntas.
enero 16th, 2010

Cuando entré a la sala lo hice con miedo de dos cosas:
a. dormirme, era tarde y estaba cansado.
b. quedarme despierto y sentir que uno de los personajes con los que más había disfrutado desde niño había sido violado sistemáticamente para exprimirle monedas.
Mis esperanzas eran, en resumen, pocas. Read the rest of this entry »
enero 3rd, 2010
enero 2nd, 2010

Cuando vi por primera vez a David Tennant emergiendo de las cenizas de Eccleston al final de la temporada 2005 de Dr. Who me pregunté si en realidad funcionaría.
Unos meses después Tennant era el doctor más popular desde Tom Baker, un año después comenzaba a ser considerado el mejor doctor en la historia de la serie.
Yo no me atrevo a decir eso, pero si tengo claro que Tom Baker era la quintaesencia del geek como era percibido entonces, excéntrico, demencial, disperso y definitivamente extraterrestre. Tennant es justo la imagen en la que la mayoría de geeks quieren verse hoy, inteligente, disperso, de mente veloz y definitivamente atractivo.
Tennant se metió al bolsillo a todos los fans de la serie, gracias a su carisma, a buenos guiones y al rotundo encanto de una serie que constituye – junto a Star Trek – las piezas más duraderas y confiables de la buena ciencia ficción televisiva. Ahora David se va y nos deja a un nuevo doctor, que pinta distinto – el nuevo productor de la serie tiene mucho que ver – pero que es un tema del que no nos ocuparemos hoy.
The End of time – parte dos – fue transmitido ayer, como una suerte de canto de cisne del equipo que trajo al doctor de regreso desde el largo hiato al que fue condenado después del reinado de Sylvester McCoy, y como una despedida larga, tensa y emocional al actor que ha compuesto al doctor más popular desde Tom Baker.
La historia es simple, Russell T. Davies compuso una historia donde los grandes acontecimientos cósmicos son resueltos – como siempre – gracias a la capacidad negociadora del doctor y donde finalmente su enorme amor por la vida es justamente lo que lo aleja de ella.
I dont wanna go, las últimas palabras de Tennant como el doctor son justamente el epitafio a la personalidad de un doctor que amaba la vida como nadie y que se fue justamente devolviéndola.
Adios David, Matt tiene unos zapatos enormes que llenar.
diciembre 27th, 2009

La muerte de un doctor está cerca
Una de las cosas más claras en este episodio navideño es que David Tennant se va.
Al finalizar el episodio de año nuevo, cuando se resuelva el cliffhanger que ha dejado pendiente el episodio de navidad, tendremos un nuevo doctor. Se cerrará de esta manera la época Tennant, pero con él se cierra el periodo en el que el destino del Timelord era controlado por Russell T. Davies, artifice del retorno de la serie y guionista de buena parte de los episodios.
Esto significa en parte que buena parte de la historia se va. Es decir, RTD construyo un universo burbuja para el doc, uno en el cual operaba con ciertas restricciones temporales pero alejado de las ordenes del concilio de Gallifrey. La condición de ser el último de los Timelords le daba una background de tristeza a la serie, pero le daba una libertad de acción que probablemente jamás tuvo.
El universo que RTD estaba lleno de vestigios, de restos de imperios que fueron grandes o de tributarios de la Time war, Los Nestene, los Macra, Los Sontaran, entre otras grandes razas del universo Who todas fueron degradadas a supervivientes, fugitivos o desposeidos. RTD decidio crear un universo que medraba en los vestigios de un apocalipsis provocado por el enfrentamiento de dos grandes razas; Los Timelords y los Daleks.
Sin embargo, esa historia salió de la cabeza de RTD y es posible que junto a su partida se la lleve, dejando la mesa limpia a Moffat para que él guionista británico – que según él llevaba soñando con el cargo desde los siete años de edad – arme las historias como mejor le parezca.
End of Time; Part I es una historia que deja un sabor agridulce. En realidad es una historia bien planteada, en todo caso termina el episodio dejando ganas de más, pero nos deja tambien esa sensación triste de saber que Tennant, un actor cojonudo donde los haya y quizá el mejor doctor después de Tom Baker, partirá después de resolver la historial.
Pero quien sabe, Tennant se va y nos deja la inquietud de ignorar si su reemplazo estará a su altura. Pero nos queda el antecedente de haber temido lo mismo con la partida de Eccleston. El retorno de Gallifrey está cerca.
Por Gallifrey! Por la victoria!
octubre 6th, 2009

Distintos logos usados en la serie
Como sabrán los que pasan habitualmente por este blog, soy muy fan de las aventuras del andariego Timelord aficionado a meterse en problemas y al servicio telefónico británico – por cierto, a quien corresponda; Por favor, Salvennos de Telefónica – y suelo calmar mi impaciencia por nuevos episodios de la serie leyendo novedades sobre la grabación, casting, rumores, etc.
Y bueno, cada cierto tiempo existen cambios, primero perdimos a Tennant y Moffat (un tipo que tiene un crédito casi ilimitado para hacer cambios sobre la serie) incluyó a Matt Smith en la que – a mis ojos – es una buena elección y ha mantenido algunos personajes que ha creado previamente – River Song aparecerá en algún episodio de la nueva temporada, pero esperamos el retorno de Sally Sparrow – y probablemente introduzca cambios menores en el tema de apertura de la serie.
Pero lo último que ha hecho es cambiar el logo de la serie. Abandonando el logo que había identificado a la serie desde su retorno en el 2005 a uno donde, siguiendo una especie de tradición, el peso comunicativo descansa en la tipografía.

El nuevo logo de la serie, por fin el Tardis en escena
Pero este tiene algo distinto, incluye una alusión tipográfica al Tardis, en lo que constituye la primera alusión expresa dentro de la serie – los logos de las novelas ya son otra cosa – a algún artefacto de la serie.
Me gusta el nuevo logo, como creo que la elección de Smith es buena y tengo, no solo una confianza casi ciega en la capacidad de Moffat sino la sensación que este señor será el que nos devuelva Gallifrey.
septiembre 22nd, 2009

Debo admitir que desde hace por lo menos un par de años estoy sumamente enganchado con Dr. House. ¿Los motivos? los mismos que medio mundo, un personaje sarcástico, bien construido y rodeado de personajes igualmente bien hechos.
Ahora, es cierto que desde hace un tiempo la serie se había vuelto algo esquemática, el giro al final de la quinta temporada, dotando al protagonista de algunos problemas mentales anticipaba algunos cambios en la serie que se han insinuado en este inicio de temporada, donde House comienza a manifestar algunos rasgos de humanidad ya vislumbrados por momentos en temporadas pasadas, pero sin el peso para la trama que se adivina aquí.
Sin embargo, lo más atractivo – al menos a mis ojos – es la presencia de Franka Potente como un personaje que termina siendo determinante para la recuperación del cretino más encantador de la tv actual.
La sexta promete, promete bastante y espero – seguramente en vano – ver al personaje de Franka aparecer de nuevo en la serie. Parece que los productores han elegido cambiar algo la serie para evitar el agotamiento. Espero que no sea solamente un destello.
agosto 7th, 2009

Cuando era adolescente amaba a Molly Ringwald y era fan de Matthew Brodderick gracias a este John Hughes. Un hombre responsable, entre otras cosas, de algunas de las mejores comedias de los ochenta.
Se ha muerto y no nos dejó la continuación de The Breakfast Club, lo que quizá haya sido mejor.