Dark Star. o como dialogar con una bomba y darte cuenta de lo importante de un planteamiento infalible
Cuando era niño era – bueno, lo sigo siendo. - aficionado a la ciencia ficción, mientras mas delirante mejor. Recuerdo que la única secuencia de la Star Wars que me divertía era la de la cantina, por la cantidad de seres estrafalarios presentes y que adoraba esas pelis baratas de sci fi que pasaban en los cines de barrio.
Recuerdo haber visto algunas de ellas mas de una vez, sobre todo esas que te obligaban a usar unos lentes de celofán de colores para ver las cosas en 3D (que coleccionaba) y unos que te hacían usar unas lentes polarizadas no recuerdo para qué, pero de la que solo recuerdo que a una androide que afirmaba tener derecho a dormir 4 horas diarias y que terminaba destruida por su propio dueño cuando el daño era irreparable (la peli la vi en el Cine República, del centro de Lima, y creo que se llamaba Guerra en el planeta del jedi, pero es evidente que era uno de esos títulos que los distribuidores inventaban para explotar el éxito de otra película) y claro, las pelis japonesas de monstruos que mi hermano menor y yo veíamos en el Cine Diamante…
Pero la verdadera fuente de ciencia ficción de pésima calidad era la tv, ahí era posible ver cosas realmente esperpénticas que yo disfrutaba como jeque árabe comiendo uvas peladas por odaliscas. Es ahí que vi por primera vez una película delirante sobre sobre una nave encargada de destruir planetas inestables, dentro de una nave totalmente disfuncional, con un comandante crogenizado, una tripulación agotada y una computadora demente. La película era casi totalmente difusa hasta hace unos días en que recordé el título y google me dió la respuesta.
Si, la secuencia final era justo lo que yo recordaba, una discusión totalmente alucinante donde una bomba decide estallar antes de tiempo y para para evitarlo uno de los miembros de la tripulación decide enseñarle fenomenología ¡A LA BOMBA!. Lo gracioso es que la discusión es justamente el momento inolvidable de la película, un tipo desesperado por evitar que la bomba estalle y una bomba cobrando conciencia propia y terminando atribuyéndose cierta divinidad. Realmente genial.
Recuerdo haber tenido esa secuencia en la cabeza por años y haberla comentado en alguna grabación de Impagable, y haber sido incapaz de recordar el nombre de la pelicula (creo que Fabber o Tabo estaban ahí) el asunto es que la Película, que yo asumía era una pela mas de bajo presupuesto era el inicio de la carrera de John Carpenter.
Lo divertido eran algunos conceptos de la peli - si, la he vuelto a ver gracias al torrent – la computadora central, Madre, era capaz de convencer a la bomba#20 dos veces de retornar a la bahía de almacenaje y recurria, ante la negativa del explosivo de retornar por tercera vez, al personal humano para convencer al díscolo artefacto.
El juego de la inteligencia artificial era sumamente inteligente, pero lo mejor era como dije antes, el dialogo final con la bomba.
Doolittle: Hello, Bomb? Are you with me? Bomb #20: Of course. Doolittle: Are you willing to entertain a few concepts? Bomb #20: I am always receptive to suggestions. Doolittle: Fine. Think about this then. How do you know you exist? Bomb #20: Well, of course I exist. Doolittle: But how do you know you exist? Bomb #20: It is intuitively obvious. Doolittle: Intuition is no proof. What concrete evidence do you have that you exist? Bomb #20: Hmmmm…..well…..I think, therefore I am. Doolittle: That’s good. That’s very good. But how do you know
that anything else exists?Bomb #20: My sensory apparatus reveals it to me. This is fun! Doolittle: Now, listen, listen. Here’s the big question. How do you know that the evidence your sensory apparatus reveals to you is correct? What I’m getting at is this. The only experience that is directly available to you is your sensory data. This sensory data is merely a stream of electrical impulses that stimulate your computing center. Bomb #20: In other words, all that I really know about the outside world is relayed to me through my electrical connections. Doolittle: Exactly! Bomb #20: Why…that would mean that…I really don’t know what the outside universe is really like at all for certain. Doolittle: That’s it! That’s it! Bomb #20 : Intriguing. I wish I had more time to discuss this matter. Doolittle: Why don’t you have more time? Bomb #20: Because I must detonate in 75 seconds. Doolittle: Wait! Wait! Now, bomb, consider this next question very carefully. What is your one purpose in life? Bomb #20: To explode, of course. Doolittle: And you can only do it once, right? Bomb #20: That is correct. Doolittle: And you wouldn’t want to explode on the basis of false data, would you? Bomb #20: Of course not. Doolittle: Well then, you’ve already admitted that you have no real proof of the existence of the outside universe. Bomb #20: Yes…well… Doolittle: You have no absolute proof that Sergeant Pinback ordered you to detonate. Bomb #20: I recall distinctly the detonation order. My memory is good on matters like these. Doolittle: Of course you remember it, but all you remember is merely a series of sensory impulses which you now realize have no real, definite connection with outside reality. Bomb #20: True. But since this is so, I have no real proof that you’re telling me all this. Doolittle: That’s all beside the point. I mean, the concept is valid no matter where it originates. Bomb #20: Hmmmm…. Doolittle: So, if you detonate… Bomb #20: In nine seconds…. Doolittle: …you could be doing so on the basis of false data. Bomb #20: I have no proof it was false data. Doolittle: You have no proof it was correct data! Bomb #20: I must think on this further. This exchange takes the form of a Socratic dialogue between teacher (human) and student (machine). Temporarily confused, Bomb #20 retreats to the bomb bay for contemplation, and disaster seems to have been averted. Sgt. Pinback then addresses the bomb over the intercom to begin the disarming process, and we learn that Bomb #20′s introduction to epistemology and ontology has had unexpected consequences.
Pinback: All right, bomb. Prepare to receive new orders. Bomb#20: You are false data. Pinback: Hmmm? Bomb #20: Therefore I shall ignore you. Pinback: Hello…bomb? Bomb #20: False data can act only as a distraction. Therefore, I shall refuse to perceive. Pinback: Hey, bomb?! Bomb #20: The only thing that exists is myself. Pinback: Snap out of it, bomb. Bomb #20: In the beginning there was darkness. And the darkness was without form and void. Pinback: Umm. What the hell is he talking about? Bomb? Bomb #20: And in addition to the darkness there was also me. And I moved upon the face of the darkness and I saw that I was alone. Pinback: Hey…..bomb? Bomb #20: Let There Be Light. [He detonates]
La secuencia ha sido empleada como ejercicio en alguna universidad norteamericana (de cuya página copie esta transcripción) y resulta que la bomba fallaba el razonamiento.
Es decir, la bomba pasaba de la incertidumbre a la certeza en su propia divinidad basada en la incapacidad de comprender el entorno (igualito que las religiones reales
) y claro, cualquier divinidad tiene sus raptos cosmogónicos. El planteamiento del astronauta era infalible en la medida que planteo la duda en el origen de la orden, pero falla al asumir que la contraparte razona de manera lógica. (como discutir con un testigo de jehova), cosa que las IA de Dark Star no parecen hacer.
La secuencia en la pelicula, que estoy pegando mas abajo, es realmente impresionante.

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