De donde vienen los mounstros?

wild-poster
Afiche de la película

Cuando era niño cerraba los ojos y pretendía entrar a un mundo con criaturas mágicas, cebras con rostro humano y alas de buitre, serpientes con pelambre y rostro de niño, criaturas que fueron disipándose con los años, con la televisión y con otras imágenes que se fueron colando en mi mente.
Cuando era niño cerraba los ojos y me leían un libro, por que entonces no sabia leer y no leía inglés aun, con imágenes preciosas y donde ingenuos, adorables y peludos monstruos poblaban un bosquezuelo solo para jugar con un niño.

wild-04

Muchos años después alguna lágrima cayó de mis ojos cuando reconocí esa misma fantasía en Calvin y Hobbes y sonreí por que a pesar de los años sentí que no había dejado de ser un niño.
Cuando me entere que Spike Jonze adaptaría la película, decidí ignorar la noticia y esperar a ver los primeros resultados en lugar de ilusionarme como un niño de cinco años. Por qué es lo que los adultos hacen y yo soy uno.
Cuando vi las primeras fotografías decidí mandar a la mierda la adultez y esperar, esperar con mucha fé, por que eso prometía muchísimo.
Entonces vi esta escena.

y después este trailer.

Entonces me di cuenta de una cosa.

No tengo esperanzas, sencillamente estoy emocionado, como un niño, por que los mounstros vuelven y estoy por encargar un pijama de lobo para ir al estreno, cuando por fin ocurra.

Aunque en el trailer está claro, la canción es Wake Up del disco Funeral de los Arcade Fire

Comentarios

  1. que bien, aun somos niños por dentro y es verdad solo que los adultos se olvidan de eso y le dan importancia a preocupaciones y demas cosas que terminan matandolos.

    yo aun sueño con parajes maravillosos de esos que ya no quedan en la tierra.

    saludos!

  2. Nuestros monstruos nos ayudaron a canalizar nuestros miedos de nenitos (una pena que no se fabriquen monstruos para adultos). Yo tuve un perro de peluche gigante que me dio mi abuelo al que llamé “mostro”, porque con el perdón de mi abuelo, parecía uno y yo lo amaba.
    Niñez, sagrada, juguetes sagrados y libros sagrados no Werth?

  3. Definitivamente todos, absolutamente todos llevamos un niño/a dentro, que aflora en determinados momentos como el que tu menciona, o como en mi caso cuando tuve la oportunidad de visitar la Casa de la Barbie en Argentina….se siente GENIAL!