Motorola 360: los weareables finalmente comienzan a coger sentido.

Debo admitir que salvo el Pebble, que he probado apenas, no he sentido el mínimo entusiasmo por los smartwatch, quizá debido a que me parece que el enfoque de concentrar todo un sistema operativo en un dispositivo tan pequeño y tan expuesto es cuanto menos prematuro.

Mi idea sobre el smartwatch ideal es acerca de notificaciones y la de hacer de bridge con el terminal principal al que esté enlazado, sea una tablet o un smartphone, Pebble cumple esa labor y es quizá por eso el que me parece más enfocado de esa primera generación.

Es aquí donde me parece que Android Wear es justamente la clave. Me parece que un smartwatch y cualquier otro futuro weareable debe pasar por las notificaciones, más que por incluir la posibilidad de cientos de aplicaciones.  En ese sentido creo que el enfoque de concentrarse en lo esencial y además crear una base sobre la cual puedan basarse los demás fabricantes es la decisión más sensata en el momento más oportuno.

Motorola lanzó ayer su primer Smartwatch y al igual que con sus Moto X y Moto G han cuidado cada detalle, sin alejarnos de lo esencial, el diseño del Moto 360 comparte ese retorno a las lineas clásicas que ha hecho tan deseables algunos otros objetos de alta tecnología como la Olympus E-M5. Un cuerpo redondo y la capacidad de personalización que está presente en el Moto X pero al parecer limitada a las correas.

Android Wear usa Google Now como centro de todo. Es decir, toda la interacción será mediante uso de voz y de aprovechar la potencia del centro de busqueda y notificaciones,además de centralizar el uso de herramientas básicas de comunicación, como hangouts o contestar llamadas.

No sé que tan rápido crezca el mercado de Weareables  partir de ahora, pero creo que finalmente existe algo que permite que se tome en serio, una plataforma única y modelos que en realidad se pueden ver como parte de tu atuendo y no te hagan lucir como un borg, dicen que en Julio sale a la venta, habrá que esperar entonces.

Salvo que salga algo mejor.