Osiptel pide equipos desbloqueados, a los operadores no les va a gustar.

Recientemente OSIPTEL ha hecho algo de buzz en redes sociales por su intención de solicitar que se acabe el subsidio de los equipos móviles y que en lo sucesivo se vendan equipos  principalmente equipos desbloqueados. Esta iniciativa tiene por objeto facilitar que los usuarios puedan migrar fácilmente de operador, buscando el plan que les convenga más y sin necesidad de esperar el final de contratos de permanencia. Sobre esa misma norma, se plantea además que el contrato de venta del equipo no esté ligado a la permanencia del usuario, pudiendo migrar a otro operador, mientras sigue pagando las cuotas del terminal.

La primera lectura de esto nos lleva a dos conclusiones:

  • Los operadores pierden el control sobre el equipo y sobre el usuario, viéndose obligados a mejorar tanto planes como servicio para retenerlos.
  • Los fabricantes recuperan el control de sus terminales, viéndose obligados a competir para lograr vender unidades, eventualmente esto significaría un descenso de los precios.

Definitivamente es atractivo quitarle control al operador. Es incluso posible que la mayor parte de los usuarios deseen que los operadores sean penalizados de las maneras más variadas posibles, sin embargo existe otra arista que evaluar fríamente;

  • Equipos desbloqueados significa que están libres de ser usados en cualquier parte, con cualquier operador. Algunos preveen incremento de robos, pero eso no es algo que deba ser controlado por la reguladora, si no por el ministerio del interior.
  • Tener dos deudas por telefonía; una por equipo en un operador y otra por servicio en otro operador puede facilitar el sobreendeudamiento, una vez más esto no es responsabilidad del operador, si no del usuario.
  • El costo de los terminales, aun los gama baja, puede dispararse ante la ausencia de subsidios, pero esto puede remediarse en parte por la competencia entre fabricantes.

Mi opinión es que probablemente ocurra – en el hipotético caso que esta adición al TUO logre concretarse – que:

  • El precio de lo terminales – sobre todo los smartphones – suba respecto al precio subvencionado, pero finalmente sea muy inferior al precio desbloqueado que venden las operadoras  (es decir, pagar 4000 soles por un equipo que vale 300 dolares en USA esta lejos de ser un abuso, es robo puro) pues el interés de los operadores también se mide por unidades colocadas.
  • Los operadores se verán obligados a mejorar servicios, por qué no tendrán el gancho de ofrecer un terminal moderno ni el ancla de estar amarrado a un contrato por equipo.  Es decir, pierden herramientas para tener controlado/atado al usuario.
  • Los usuarios se verán obligados a cambiar la cultura del terminal y aparecerá un mercado de terminales de segunda mano.

La situación pinta – si el supuesto deja de serlo – para terminar en un traslado de poder, pero hablar de supuestos es hablar de sueños, está claro que si la medida no le gusta a los operadores, no pasará.

Pera terminar pondré un ejemplo sencillo, imaginemos un terminal de gama alta,  con algo más de un año en el mercado; Optimus G de LG

  • Precio Amazon: 320 USD (desbloqueado)
  • Precio Movistar Perú: 3999 Soles (prepago 2199)
  • Precio Claro Perú: 2399 Soles (prepago 2199)

Esta claro que aquí hay algo raro,  el terminal en USA, desbloqueado, sale a aprox. 890 soles, Precio final de venta al público

Es decir, si tenemos en cuenta todos los factores que se nos puedan venir a la cabeza:

  • Esa venta difícilmente carezca de  margen de ganancia
  • El fabricante tiene casa local, tanto en USA como aquí.
  • Teniendo en cuenta impuestos, margenes,  utilidad de vendedor,  tiempo en el mercado del terminal, la variación entre el precio de referencia USA y el local es desproporcionada.
  • El otro operador dominante en el mercado local ha vendido el terminal a un precio considerablemente más bajo 2400 soles frente a los 4000 redondeados del segundo. Esto apunta que los operadores tienen un margen de juego considerable en el tema de los precios de los terminales.

Ahora, ¿por qué la diferencia entre un terminal desbloqueado y uno prepago?

Posiblemente por qué un prepago sigue estando ligado al operador mediante un contrato implícito llamado chip lock.

 Entonces, si las cosas están así, ¿a quien le conviene la eliminación del subsidio? Creo que el beneficiado directo será el usuario, por un lado los fabricantes serán libres de competir entre ellos y se sabe que cuando hay competencia entre productos similares, los precios bajan. Por otro lado está claro que los precios de los terminales están sumamente inflados, por el operador, para poder amarrar al usuario a su servicio.

Lo cual nos lleva a una pregunta final ¿las operadoras están en capacidad de mejorar sus servicios? en momentos en que su servicios de internet móvil colapsan constantemente y en que un operador deja sin servicio – por saturación, supongo – a sus usuarios por horas, la primera respuesta que se me viene a la cabeza es no.

Tiempo al tiempo, es cosa de esperar y cruzar los dedos.

Comentarios

  1. No creo que la comparación entre precio de Amazon vs precio de operadora sea el mas correcta. En todo caso habría que compararlo contra un retail:

    http://www.falabella.com.pe/falabella-pe/product/13680675/Smartphone-Optimus-G-E977–4%2C7%22-HD?skuId=13680675&_requestid=214111

    Aunque la comparación mas precisa sería con un retail tipo Linio, pero lamentablemente no venden ese modelo de celular ahi. Igual Saga (que no es precisamente por tener buenos precios) tiene un precio mejor que Claro. Pero aún distante del de Amazon.

    Creo que la situación actual en el Perú es justamente que el precio esta bajo el control de los fabricantes. Los operadores y retails tienen un mercado ínfimo comparado con el americano o el europeo y eso les da poco o ningún poder de negociación. Incluso si los precios a pagar del operador al fabricante fuesen negociados a nivel región (América Latina) igual no creo que sea suficientemente grande el mercado como para pensar que el operador tiene algún poder.

    Igual la norma probablemente generará una variación de los precios, pero porque el fabricante mismo tendrá que hacerlo, no porque el operador lo pueda/quiera hacer.

    Por último, esta norma lo que busca en realidad es impulsar el uso de la portabilidad numérica. Hoy en día una gran mayoría de solicitudes de cambio de operador son rechazadas porque el usuario no ha terminado de pagar el equipo y no desea pagar el fee por terminación anticipada de contrato. Se cree que la portabilidad podría justificar sus costos de infraestructura si es que mas usuarios cambiaran de operador, por el momento sólo ha sido un costo en infraestructura y en calidad de servicio (aumenta 1-2 segundos el tiempo de establecimiento de llamada) el atender al ínfimo porcentaje de personas que efectivamente han portado sus líneas.

    Lamentablemente no tengo buenos links para publicar las cifras de la portabilidad. Pero creo que distamos mucho, muchísimo de las cifras en colombia por ejemplo, donde el éxito es que 3% de usuarios hayan portado sus líneas: http://www.portafolio.co/economia/portabilidad-numerica-usuarios

    En el Perú hay 29 millones de líneas de celular. Tal vez podamos tomar como referencia el número de atenciones en Osiptel por temas de Telfonía Movil por Portabilidad:

    http://www.osiptel.gob.pe/WebSiteAjax/webformgeneral/sector/wfrm_Consulta_Informacion_Estadisticas.aspx?CodInfo=13468&CodSubCat=864&TituloInformacion=9.+Indicadores+de+Orientaciones+a+Usuarios&DescripcionInformacion=

    35000 el 2010
    8000 el 2011
    2000 el 2012
    1375 el 2013 (hasta junio)

    Da pena si lo traslado a porcentaje 0.001599 da el ratio (0.1%).

    Habrá valido la pena en Perú que se tenga que ampliar al organismo supervisor, que se hayan agregado procesos de venta y post-venta para las operadoras, y que se hayan agregado barreras técnicas en el establecimiento de las llamadas para que un porcentaje menor que en Colombia porte sus líneas? Creo que esa es la respuesta que Osiptel intenta arreglar acá. Y no se si sea el camino correcto.

    Esa es la verdad de la portabilidad, una medida con la que se buscó el populismo de la ilusión de la defensa del derecho al consumidor, sin tomar en cuenta costos ni sentido económico.