La imposible lucha contra el tiempo; Polaroid quiere volver

Una de las cosas que más extrañarán algunos fotógrafos de algo de edad en el futuro es el olor de los químicos, el sonido de los pentaprismas y la imagen de negativos secándose en el cuarto oscuro.
Pero otros extrañarán las cámaras Polaroid.
Jamás tuve una, cuando era niño me parecían demasiado caras para comprarlas juntando mis propinas – tiempos de la crisis ochentera – y me limitaba a verlas en el mostrador de Suzart cuando pasaba por ahí de camino a la heladería Palermo con mis viejos.
Después ya me pareció inútil comprar una, la baja calidad de las fotos, el pequeño tamaño, la incapacidad de guardar un negativo me parecian demasiado lastre. Estaba demasiado contaminado con la película tradicional y posteriormente por los sensores digitales para darme cuenta de las cualidades expresivas de un soporte que – al igual que las Lomo – transforma sus limitaciones técnicas en virtudes pero que está condenado de algún modo a desaparecer por la falta de financiamiento de sus creadores, que prefieren orientar su área de negocios a iniciativas más lucrativas.
Es que el romanticismo – a menos que seas un escritor de novelas rosa – no vende y la gente de Polaroid decidió moverse adelante, para descontento de todos los que alguna vez tuvieron una y de aquellos, que como yo, apenas tuvieron contacto a ellas y descubrieron tarde el atractivo de sus fotos enmarcadas en blanco.
Es cierto, Photoshop, Gimp, Photopaint y cuanto programa de edición gráfica son capaces de reproducir el aspecto de estas cámaras con algunas acciones, en algunos casos de manera sorprendentemente convincente, pero muchos usuarios no se han conformado, por qué a veces es necesario el tacto del objeto real, someterse al delicado encanto de lo impredecible que tiene lo analógico.
Es por eso que algunos ex trabajadores de Polaroid compraron una de las plantas que producía estas cámaras y decidieron continuar, en un trabajo de recreación, desde cero de una película instantánea totalmente propia, partiendo del known how de la marca y lo anunciaron al mundo, como una forma de batallar contra la digitalización a la que nos somete el tiempo.
Se llaman a si mismo The Imposible Proyect, tal vez como una manera de reivindicar la eterna lucha contra el transcurso del tiempo, para erigirse como románticos soldados de lo anacrónico y para tratar de convertir en viable un proyecto que tiene todas las de perder.
Pero estos se han puesto una fecha y esperan para el proximo año sacar una cámara y una película capaz de regresar a los nostálgicos al tiempo de las cámaras análogicas y el olor de los quimicos.
Para todo el resto quedan las Polaroid Zink, burdo remedo digital de un producto que cambio la foto.
Link Impossible Project
=-=-=-=-=
Powered by Bilbo Blogger

The La imposible lucha contra el tiempo; Polaroid quiere volver by Invazor C!!!, unless otherwise expressly stated, is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.






