Pues de hecho el día comenzo bien, no hubo mucho calor, el dia en mi oficina se sentía casi como un día de otoño, uno de los cálidos, de esos que todavia te recuerdan el verano. Una llamada de esas que te recargan el trabajo, un poco de esfuerzo por alli, un par de llamadas y una visita al archivo y nada que estropee la mañana.
Pero siempre hay un pero, a eso de la hora del almuerzo me asalto la terrible idea de que el dia tenia que ser estropeado por algo, y bueno, esas sensaciones que se te cuelan por la boca del pantalon y te juguetean en la rodilla, que te hacen ser doblemente cuidadoso, que te joden la tarde esperando el error, que te hacen sudar frio, como si tuvieras la espada de damocles sobre la cabeza.
Supongo, estimado lector, que alguna vez habran tenido una sensacion de esas, en que uno espera que algo pase, con un nudo en la boca del estomago y que no se diluye con el tiempo sino que mas bien se pone mas fregado, que crece con los nervios de la tarde y a las cinco te hace suspirar mientras que sacas tu mochila de tu gaveta, cierras tu oficina, te despides de tu asistente y sales (salgo) a las cada vez mas polvorientas calles del centro de Lima, procurando no pisar la caca de los perros (relima???? supongo que cantando por ahi) esquivar a los vendedores de soft pirata, esquivar a los choros (y les aseguro que uno intento cobrar su grati conmigo) y por sobre todo tratar de convencer a los ambulantes de que no estoy interesado en software pirata para windows, que dificil es ser linuxero en el centro.
Hoy caminaba por el centro con unos auriculares en las orejas, perdido entre el Brain Salad Surgery, con una bolsa de dvds en blanco para estrenar maquina, atorado entre el trafico humano y con miedo del vehicular, llevo como cuatro meses y medio trabajando para este la PUCP y no se si me acostumbre a trabajar en el centro, trabajo a unas calles de quilca, pero ya no es la misma calle que me vio adolescente y cada vez que paso por alla veo algunos rostros que me vendieron algun libro o disco, envejecidos, estancados, supongo que ellos tambien tienen sus tardes de perros.

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estimado carlos, kreo ke no deberias dejar ke la tension se lleve tus buenos momentos… pero lima, la sucia, nos puede poner a todos de malas!.
“Lima la horrible” me baja la moral,me cierra el paso en una calle oscura y me da un beso de consuelo.
Se acerca a mi rostro,saborea mi aroma.Me mira a los ojos y se rie en mi cara.
La pateo y sigue su risa en mis oidos.
“Lima la horrible” me atrapa las entrañas,vacia mi mente y me abandona en un parque.
“Lima la horrible” me acerca a sus calles sucias.Me abandona entre sus mil cabezas.
Cuando tenia 16 años y menos el centro de lima me atraia como la miel a las moscas, crecí comprando cintas y polos en medio de los ultimos años de alan y los primeros de fuji, el subte jamas me jaló a sus filas pero entre los efluvios de quilca y colmena me sentía como en casa. habia adquirido un lugar. Poco despues abrio galerías Brasil y mude mi bestiario para allá, de vez en cuando la busqueda de libros me llevo para allá y todavia me sentia bien.
Varios años de librero, algun tiempo fuera, la costumbre de Miraflores han logrado arrancar el centro de mis costumbres, despues de varios años he vuelto a incluirlo en mi rutina y me he sentido como un injerto, como un nuevo en el barrio, como infante en la tarea de descubrir el mundo o en todo caso reconquistarlo
Lima la horrible, lima limón, recuerdo ke solía estudiar en la trilce de Rufino torrico, y se me hizo costumbre llegar tarde para pasar mis mañanas entre los “pelucones” ke tomaban de desayuno un chancay de 20 y una botella de pisco (san miguel, de a luca). Un tiempo era mi habitat, allí estaban popeye, el cacheton, ron king, cronos… las tiendecitas de instrumentos musicales, los vendedores de emoliente en las eskinas, las putas gordas, los choros…
Aún ahora a veces me doy mi vuelta, para comprar algo ke no encuentro en el mercado de mi barrio, pero me siento extranjero en mi propia tierra, una vuelta por Quilca, es lo ke más salvo de Lima, bueno, y un par de chelitas o un vinito en el bar Queirolo.
A mi me pasa con el Centro ahora que trabajo en la Plaza Francia, pues la mayor parte del tiempo me la paso batallando entre los vendedores de soft pirata (q no venden nada que pueda usar) los vendedores de libros de camaná y quilca, los recuerdos del Averno cuando el roger parado metido ahi y los de los recitales de poesia en el boulevard.
Galerias Brasil es ahora un fantasma al que sólo lo salva una mancha fiel que lo convirtio en su hogar y qu en nada se diferencia del quilca de mis años o de colmena, es cierto.. hace falta un requiem por esa quilca, por esas galerias, esas que ademas de mesas sillas y pelucones tenia pegada a la piel los sueños de un manchon que cria encontrar ahi la respuesta a la individualidad perdida.
El problema es que ahora, con los años los miras y te preguntas donde quedaste, que te diferencia de ellos ahora y sabes que no es una chamba y una quincena en el banco, el problema esta en determinar cuanto te jode este asunto.
Antes las reuniones de de bebida eran en el Queirolo de Quilca y Camana.Clasico lugar Limeño en donde tomarse un par de chelas y un vino era cosa de ver amigos y poetas.La imagen de Hudson Valdivia me sigue aun recordando cuando la conoci a “ella”.A la vuelta en la prolongacion de Jiron de la union se encuentra el Munich y carambas perdidas q nos dabamos en esa epoca de estudiantes universitarios explorando mas alla de los huecos universitarios.
Como no recordar a “Lito”,q hasta ahora esta,y sus cabellos canos y barba blanca.Su cigarrillo eterno y sus libros en el piso,a Piero Bustos habitando alli con su desgarbo natural.Y los cigarrillos de contrabando franceces los”Gitane” y los cubanos “Popular”.Sentarse en la bancas de la plaza Francias y tirarse un puchito al atardecer,haciendo hora para comenzar las chelas.
Pues yo tengo una historia curiosa con una ella y la Plaza Francia, una historia que comienza con una visita al centro para quien sabe que tramite y termina con un beso en la plaza, frente a la estatua, engalanada con una botella y una cinta celebrando el titulo mundial obtenido horas antes gracias a Zidane.
Y un recuerdo con una chica que vendia libros en el boulevard y me guiñaba los ojos cuando le compraba algo y no estaba lo suficientemente fumada para olvidarme. Pues esos metros que han sido tan importante para algunos de nosotros, y que nos hacen hablar como viejos caray.
Joer manhuco, eso si ke sono poetico!…. cuando yo solia estudiar tambien en la trilce de torrico ac 11 anhos, recuerdo ke me divertia al tirarme la pera y pasear por lima, solo o acompanhado, porke como lima(centro) era nueva para, lo primero que quise como buen apasionado a los nuevos discubrimientos fue por supuesto descubrir lima y maravillarme con ella y que curioso que a la mayoria de personas que hemos parado alguna vez vagabundeando por lima tambien lo hayamos hecho por las galerias brasil…
Ahora lima solo me evoca sensaciones no muy agradables, como humo vehiculas, ruido, vendedores… Excepto algun fin de semana cuando decido ir con algun brother a Yacana o Munnich, al queirolo o la noche..que diferente es lima de noche!, aun asi… lima antes de las 8pm me ponde de mal humor
err: entre otras aberraciones a proposito se me escapo una. discrubimiento papai!
noches de lima muchoque decir poco que desear una gran ciudad de noche y por las tardes de los domingos un recuerdo para mi que vive en mi mente tantas cosas que tuve hay tantos sitios que recorri cuantas calles conoci pero siempre con la persona indicada para hacer tu recuerdo inolvidable viendo a la gentita los fines de semana fuera del averno esperando que te inviten trago o algun quete por hay con el muerto roger eltriz el 6 y todos los bohemios andantes y amantes de la oscuridad esperando q su generacion siga los pasos eternos