Debo admitir que desde hace por lo menos un par de años estoy sumamente enganchado con Dr. House. ¿Los motivos? los mismos que medio mundo, un personaje sarcástico, bien construido y rodeado de personajes igualmente bien hechos.
Ahora, es cierto que desde hace un tiempo la serie se había vuelto algo esquemática, el giro al final de la quinta temporada, dotando al protagonista de algunos problemas mentales anticipaba algunos cambios en la serie que se han insinuado en este inicio de temporada, donde House comienza a manifestar algunos rasgos de humanidad ya vislumbrados por momentos en temporadas pasadas, pero sin el peso para la trama que se adivina aquí.
Sin embargo, lo más atractivo – al menos a mis ojos – es la presencia de Franka Potente como un personaje que termina siendo determinante para la recuperación del cretino más encantador de la tv actual.
La sexta promete, promete bastante y espero – seguramente en vano – ver al personaje de Franka aparecer de nuevo en la serie. Parece que los productores han elegido cambiar algo la serie para evitar el agotamiento. Espero que no sea solamente un destello.







