Es cierto, he visto cosas peores en el cine, incluso puedo admitir que la película es entretenida ( mas allá de algunas caidas de tensión, de algunas salidas arregladas demasiado fácilmente, y de algunos defectos estructurales) incluso se puede decir que es visible sin mayor vergüenza, pero el primer problema es que para llegar a ese estado debes tener trece años y yo hace mucho que los pasé.
Al salir del cine le comentaba a Malevolady que habían convertido algo maravilloso, un clásico lleno de tensión y simbolismo político en una bazofia new age. Ahora, en casa, después de un par de tazas de café y de volver a ver – por segunda vez en dos días - el clásico de Robert Wise me pregunto: ¿Qué te han hecho Gort? ¿Por qué?
Por qué lo que ha hecho este señor director no tiene nombre. Ha cogido un diamante y lo convirtió en vidrio, ha violado sistemáticamente algunos de los símbolos mas reconocibles de la ciencia ficción y los ha dejado desangrarse.
Algunos detalles y ojo, contiene spoilers, pero no moveré un dedo para ocultarlos.
El inicio, el primer contacto con los extraterrestres me recuerda lejanamente al momento en que dan moroboshi obtiene el ultraojo en el clásico ultra siete, resulta (a pesar de todo) bastante gratuito.
Gort, es totalmente redefinido, desde el plástico monigote con un aspecto demasiado irreal respecto al lustroso y metálico androide original a un spin off intergaláctico de la momia.
Klaatu no aparece en la película, en su lugar aparece Neo - una mierda - y no dice en ningún momento Klaatu Barada Nikto.
Toda la película está bañada en un misticismo mesiánico demasiado facilón e irritante.
En el momento mas realista de la película, el presidente es definido, con una sola llamada, como un autentico imbécil.
Los diálogos son malísimos, desde el primero hasta el último.
Cleese está totalmente desperdiciado.
Jenniffer Connelly es preciosa, el que me haya pasado media película pensando en eso, es un buen indicador de la incapacidad de la puesta en filme de atraer mi atención en otra cosa… como en lo que estaba ocurriendo.
Todo está planteado para ser resuelto de manera muy facilista, desde el abrazo del personaje de Connelly con el de Smith hasta las lineas – malísimas. pero llevadas con dignidad - de John Cleese.
Los animales en esferas,otro caso en que el simbolismo religioso de la película no solo es evidente, es irritante.
Resumen, he visto cosas peores en los cines, pero normalmente están pegadas a la butaca.







