Cuando vi esto no pude evitar pensar en un buen amigo, fanático de las libretas Moleskine, que seguro apreciará este blog donde fans de todo el mundo envian muestras de arte realizadas en sus libretas.

y claro, es que las Moleskine se han convertido en un ícono, casi sin querer.

Hace un tiempo cavilaba sobre el futuro de la edición y me planteaba que es posible, probable incluso, que en unos años la mayor parte del proceso editorial – y el negocio cambien – cambien al soporte digital. Incluso me atrevería a apostar que en unos 10 años la industria editorial como la conocemos haya desaparecido siendo reemplazada por otra tirada mas a los medios virtuales – es difícil predecir como este configurada la red en diez años – y más al modelo de cesión de contenidos.
Imagino que al igual que con la industria discográfica – reticente aún a aceptar la competencia de iniciativas como itunes – que esta viendo como artistas mainstream se acogen, exitosamente, a sistemas de distribución electrónica de su material, recuperando el control de su producción. Tradicionalmente manejado por las discográficas.
No tengo mayor evidencia para pensar que en el mundo editorial se acerque un fenómeno similar aunque es cierto que existe una paulatina migración de ciertas formas del discurso impreso a la red, Moleskine es un buen ejemplo de algo que en el mundo impreso funcionaria como una revista de novedades literarias funciona como algo mas inmediato, del mismo modo como aparecen revistas especializadas como Especulo. La red tiene esa ventaja, al eliminar para el editor de revistas dos de los mayores problemas; el financiar un tiraje y la distribución del mismo, sin embargo también ofrece, con herramientas como los agregadores RSS y los feeds la posibilidad de evitar el revisar la carpeta de marcadores buscando actualizaciones y visitar solamente aquellas fuentes que hayan publicado recientemente.
Tecnológicamente las soluciones están ahí e incluso están siendo ya usadas, pero ¿Cómo reaccionará la industria editorial a esto? es sabido que es difícil cobrar por contenidos en la red, como atestiguan los intentos realizados en años anteriores. Entonces ¿Cómo será posible hacer rentable la publicación en red?
Son preguntas para reflexionar un tanto, tengo claro que una editorial como Oceano/Salamandra no podría reaccionar con la velocidad que la comunidad de lectores de Harry Potter, que colgó de la red una traducción al español del séptimo libro de las andanzas del mago adolescente mientras la editorial aun no publica la oficial con ya cierto tiempo de editada la versión inglesa. Entonces podría asumir que una editorial grande podría luchar contra su propia estructura y su burocracia interna para hacerse dinámica, por otro lado una editorial pequeña lucharía contra su propia ausencia de medios.
Es probable que a muchos este cambio, que no está siendo lo rápido que se esperaba, los coja desprevenidos y algunos nombres desaparezcan, pero es un cambio de paradigma que terminará por implantarse.
Curiosamente no es precisamente el panorama editorial tradicional el que me preocupa sino el de las revistas especializadas, el de aquellas que normalmente la tienen mas verde para conseguir un auspicio o siquiera para obtener fondos para hacer un tiraje y a ese respecto es que la gente de Fundación Alternativas ha realizado un análisis no solo interesante, sino esclarecedor sobre el modo en que se ve el cambio.
No es todo lo visionario que se podría esperar, pero si demuestra muchas cosas, sobre todo la manera como se asume que la publicación electrónica tiene sentido como apoyo de la tradicional en papel.
Es solo cosa de leer, reflexionar y esperar. El cambio es lo único permanente.
via: papel en blanco
Foto: SXC

Si uno piensa en el panorama literario peruano – o mas bien en el limeño que es el que conozco mas – terminará preguntándose por la carencia de revistas literarias. No me refiero a medios como Hueso Humero o Ajos & Zafiros, me refiero a revistas que tengan una periodicidad real, un universo de lectores definido o por lo menos una linea determinada. Con las antes mencionadas me vienen a la cabeza revistas especializadas, dirigidas a un publico especifico, (totalmente necesario, por cierto). Pero en un país donde la edición es una actividad aun marginal, a pesar de los diligentes esfuerzos de la gente a la que ya conocemos se extraña la presencia de revistas dirigidas al gran público, que al final son el sustrato que permitiría generar un mercado editorial, no digo exitoso, pero por lo menos sostenible. Read the rest of this entry »
Sólo fue una partida momentanea,
Ivan ha reabierto Moleskine
Suerte tio, un abrazo grande
(cuando una copa tandem?)