y es curioso que deba el conocer un poco más a Matt and Kim a Santos, un buen amigo con el cual suelo discrepar terriblemente en cuanto a nuestros gustos musicales.
Este dúo hace una especie de dance pop muy luminoso y sin más pretensión que entretener, hasta donde puedo opinar una opción tremendamente válida.
Debo comenzar diciendo que soy fan de Marillion y que estoy convencido de – a pesar del brillo nostálgico del legado de los años en que Fish comandaba la banda – la importancia de Steve Hogarth como frontman y voz de la banda, una importancia construida sobre decisiones arriesgadas, sobre composiciones bien elegidas pero también sobre la sabiduria para salir del bache creativo a finales de la década de los noventa.
Hogarth es un cantante harto más dotado – aunque le duela a mucha gente – que el gigante escocés aunque compositivamente no alcance la calidad lírica que suele ser el punto fuerte del otrora vocalista de la banda. Sin embargo bajo su dirección Marillion se convirtió en algo más parejo, en algo más organico, con la partida de Fish se evito que cuatro músicos bastante creativos se convirtieran en la banda de acompañamiento de un frontman carismático, inteligente pero excesivo.
Marillion, como banda, jamás le ha huido al pop. Durante los años ochenta, con Fish como vocalista soltaron algunas joyas pop delicadamente construidas y con cierto punche, Lavender, Kayleigh, Sugar Mice e Incommunicado son temas que escapan del paradigma progresivo para entrar al de carne de radioemisora, piezas bien construidas, pegadizas y dueñas de estribillos memorables. Con la llegada de Hogarth – llegado de Europeans y casi arrebatado a los The The – un acercamiento a la formula radial era perfectamente posible y Season’s End, en su posición de disco de transición entre el sonido original de la banda y el que impondría el nuevo vocalista mantiene la formula de poseer piezas potencialmente radiables, pero esta situación se vuelve más notoria con el disco posterior, Holidays in Eden – que incluye una versión, indistinguible de la original, de Dry Land. Un tema de la anterior Banda de Hogarth; How We Live – que sin embargo es bastante equilibrado y se pierde un tanto con los dos siguientes discos, Brave y Afraid of Sunlight y regresa después y se mantiene hasta el día de hoy, bajo la forma de un par de temas capaces de sonar en radio por disco.
Al igual que sus modelos sesenteros Las Pipettes cambiaron de integrantes con una facilidad pasmosa. Aunque la formación actual solo conserva a Gwenno ( y a perdido a mi favorita Riot Becky) se las han arreglado para conservar el nombre y medrar por ahí sin hacer gran cosa.
Pero mientras la banda no hace gran cosa (aunque han editado un remix y dizque preparan gira) Riot Becky y Rosay han comenzado a desmarcarse del legado Pipette, ambas renunciando a los sobrenombres de su pasado con la banda y formando en el primer caso una banda – Electric Blue – y en el segundo firmando con su nombre completo – Rose Elinor Dougall – y experimentando con sonidos que se apartan en mayor o menor medida del sonido Pipette.
Mientras Riot Becky – feminista y especialista en porno setentero – no se aleja del sonido Pipette de modo tan radical, incluso usándolo de base para agregarle algo de punche roquero, Rosay hace un cambio bastante marcado, entrando a una onda bastante cercana al electropop.
Ambos proyectos suenan bastante interesantes, el primero por que es coherente con la actitud Riot Grrl de la más guapa de las Pipettes, el segundo porqué el cambio de registro no solo sorprende, sino refresca.
aunque las fresas me producen una alergia de dimensiones descomunales he terminado rindiéndome ante una banda de la que hacia mucho tenia noticia pero a la que no había oído por la elemental flojera del que tiene miles de cosas conocidas que escuchar.
Los Fresones Rebeldes cultivan ese tipo de pop ingenuo y luminoso que bebe de ese pop igualmente ingenuo sesentero y resulta realmente adictivo.
Julendrew es un duo que al mismo tiempo es un matrimonio.
Como las historias de amor con músicos no serán lo mismo después de Once me abstendré de comentar detalles que puedan parecer superfluos pero si mencionaré que lo que hacen nos solamente es simple y delicadamente intemporal tambien es bueno, bastante bueno.
Otro detalle que los hace interesantes es que su musica puede ser descargada libremente desde Jamendo y está liberada con una licencia Creative Commons.
Recomiendo sobre todo It’s Easy, un tema largo y con mucho punche que seguramente gustará a más de uno que extraña los noventa.
Tienen un aspecto a nuevaoleros realmente fascinante
Aunque he tenido mi época de viajero siempre he preferido la sensación de anonimato de las grandes ciudades al encanto estacionario de los países pequeños.
Los muchachos de La Buena Vida, ahora sin Irantzu en voces, regresan en un EP simpático aunque bastante menor que comienza con un cover del musico donostiarra Poch de los “Derribos Arias” y sigue con dos temas donde se nota un cambio en el sonido de la banda, Read the rest of this entry »
Tengo debilidad por las voces femeninas bien puestas, bien trabajadas y más cuando detrás de esa voz está una buena orquestación o la sensación de un buen concepto musical. Con Polly Scattergood pasa como cuando oigo a Kate Bush. Una voz muy particular, una sensibilidad que se disfraza de pop eficientemente pero no exenta de complejidad.
Recomendable oírla ahora y recordar su nombre de personaje de Harry Potter, por que en unos meses ella se comerá el mundo.
Antonio Vega fue vocalista de Nacha Pop, pero quizá lo más consistente de su carrera lo logró después de la separación de la banda.
Ya antes he contado mi primer encuentro con la música de Antonio, y también he dejado claro lo mucho que siempre me ha gustado su música y lo importante que ha sido en determinados momentos de mi vida.
Hoy me entero que ha muerto, casi de casualidad, ojeando la página de un diario español y siento una especie de nudo, en principio por que siento que una presencia que ha estado ahi siempre, medio fantasmal, en mi vida desaparece, por otro lado por que en realidad esperaba oir mas cosas de él – o de ellos, esperaba que alguna vez los Nacha sacaran algun disco nuevo – algún nuevo disco.
Antonio arrastraba todos los vicios del mundo, pero no había perdido la inteligencia para componer ni la voz – al menos no al nivel de Charly – mientras físicamente se había convertido en un remedo de si mismo, el Antonio inteligente y agudo de siempre jamás se diluyó, pero al final, tener el cuerpo hecho una bazofia pasa factura.
Debajo de estas lineas una de las últimas presentaciones públicas de Antonio, con la orquesta de RTVE, durante el retorno de Nacha Pop. Ver a Nacho realmente vital mientras Antonio canta con el cuerpo hecho un guiñapo es realmente doloroso, como se dice, se veía venir.
Soy seguidor del blog Campos de Fresa y su último post – del que me robare una idea sin siquiera sentir remordimiento – sobre las joyas pop de las bandas de progre me hizo redescubrir una banda que tenia olvidada desde hace muchos años; Matching Mole; un banda formada por el ex-Soft Machine Robert Wyatt y por la que paso otra gran figura del Canterbury, Dave Sinclair (miembro de Caravan y durante un tiempo miembro de Camel) Oh Caroline es una canción compuesta en colaboración con Sinclair- cuya mano se nota a leguas – y es quizá una joyita menor del género.
Pero como la idea es mencionar algunas joya pop de alguna banda progre – y supongo que las delicadas piezas de orfebrería pop de Marillion no cuentan, por lo reiterativo que resultaría este blog – recurro a Camel. Responsables de varios discos realmente maravillosos y entre ellos uno del 78 – el último con Pete Bardens – llamado Breathless. Si bien Camel coqueteo con el pop de manera mas consistente que algunas otras bandas de progre, algunas de sus más grande joyas dentro del género se han producido cuando no lo han buscado deliberadamente, como es el caso de Rainbow’s end.
Poco despues de Breathless Pete Bardens abandonó Camel, pero su legado en la musica de la banda se nota, incluso en el disco dedicado a su memoria, A nod and a wink.