Yo llegaba a casa del colegio en las tardes y capturaba el televisor. Era uno de los pocos niños del barrio enganchados a una serie de ciencia ficción – bueno, me enganchaba a cualquier cosa del género – británica que transmitían por RTP (entonces Canal 7) y que giraba en torno a unos muchachos con poderes mentales que se dedicaban a deshacer entuertos y salvar la tierra (vamos, que lo habitual en estas series) y un cosas asistidos por TIM, computador con voz humana – cualquier semejanza con Power Rangers es obra de la coincidencia – y por algunos compañeros humanos.
Es decir, La Gente del Mañana no eran exactamente humanos, eran como una suerte de versión infantil de los XMen, mutantes nacidos de padres normales, un paso adelante en la evolución humana, paladines de la diferencia y sin embargo protectores. La serie no se enredaba tanto en las complejidades sociopoliticas del cómic de marvel para enredarse en cambio en tramas de ciencia ficción paranoide muy al estilo de la época (recuerdo con cariño el horror que tenian a la posibilidad de caer en manos de los militares).
Al igual que Dr. Who es una serie con cierta propension a los seriales (no recuerdo cuantos vi completos en Canal 7, pero vi varios bajados por internet ) y del mismo modo, solo que mucho antes, tuvo una serie revival años después que jamas llegue a ver y de la que no he oido buenos comentarios.
Claro, pero es que igual la serie era de esas producciones baratas de los setenta, con efectos especiales apenas superiores a los del chapulin colorado, pero con buenos guiones para una producción orientada al mercado infantil. En unos dias llegarán a mis manos algunos episodios de la serie clásica… veremos que tal resisten el paso del tiempo.






